4105354-high-doctor-who-series-7b

“The Crimson Horror”. ¿Qué dijo la prensa?

Bienvenidos al elusivo agregador de críticas sobre Doctor Who, en el que nuestra editora revisa, traduce, copia y pega para traerles una entrada con todas las reacciones de los medios más destacados.

Esta semana fue el turno de The Crimson Horror, el segundo trabajo de Mark Gatiss para la temporada. Y, ¿qué dijeron los medios?

El trío de Madame Vastra, Jenny y Strax.

vlcsnap-2013-05-09-05h15m58s31

Jugando con las formas, son Madame Vastra, Jenny y Strax quienes protagonizan este episodio. Y funciona mucho mejor que lo que podríamos anticipar. En este episodio, Jenny cobra el protagonismo que se le debía, y el Doctor y Clara terminan siendo una suerte de estrellas invitadas en su propio programa.

Pero, extrañamente, nadie se queja. Un comentario que se repitió unánimemente en todas las críticas esta semana fueron los pedidos de un spin-off sobre el trío.

Dice Simon Brew, de Den of Geek:

Normalmente, es Strax, el Sontaran de la comedia, y Vastra quienes lideran el trío. Pero esta vez es Jenny quien se convierte en detective principal, y es un buen paso hacia los reflectores para Catrin Stewart. Ella es el centro de parte del trabajo detectivesco clave, aunque Vastra también se mantiene ocupada. ¿Y Strax, mientras tanto? En un episodio que no tiene pocos toques de humor, su diálogo está infundido de potente combustible para la risa.

Patrick Mulkern, que escribe para The Radio Times, alaba la decisión de permitirle a Mark Gatiss jugar con estos personajes:

Es muy divertido el peculiar trío de Jenny, Vastra y Strax. Puede que Steven Moffat los haya monopolizado en el pasado, pero son exactamente la clase de personajes apropiados para la historia victoriana de Gatiss. Jenny […] tiene más que hacer que normalmente, y la envían en una misión solitaria dentro de la fábrica, para encontrar, salvar y darle una bofetada al Doctor.

Mark Snow, de IGN, agrega que:

Sí, el retorno de la variada y fantástica mezcla de sexualidades, especies alienígenas y tendencias psicóticas favorita de todos (Jenny, Madame Vastra y Strax) fue el episodio más Doctor-lite en mucho tiempo y –alerta de fanboy iracundo— resultó en un episodio que podría ser el mejor de esta media temporada hasta ahora.

Dan Martin, de The Guardian, también disfrutó de este regreso, pero lo comenta ligeramente menos impresionado:

Sus humoradas pueden empezar a parecer algo familiares, pero los chistes igual fueron graciosos […]. Enriquecen la familia extendida del Doctor con algo de estilo – y no puedo ser la única persona que pide un spin-off.

La señora Gillyflower, y Ada.

vlcsnap-2013-05-09-22h39m21s176

No contentos con alabar las bondades de Jenny, Vastra y Strax, el episodio contó con la presencia de dos actrices de calibre: Diana Rigg, y su hija en la vida real, Rachel Stirling.

Según Brew:

Gillyflower, después de haberla conocido en la secuencia inicial, pronto aparece predicando las delicias de Sweetville, un molino que es un aparente refugio para el inminente Apocalipsis y el continuado deterioro moral del, eh, Yorkshire del siglo XIX. Gillyflower es interpretada, como se sabía de antemano, por el ícono geek de Diana Rigg, y, sabiamente, el guión de Gatiss le da un tiempo razonable en pantalla. Y ella también lo aprovecha, mucho más en las escenas que comparte con su hija en la vida real, Rachel Stirling, que también está en buena forma. […]

A Mulkern le agradó particularmente la teatralidad de Diana Rigg interpretando a la villana:

Lo que se me hace inusual, para el Doctor Who actual, es cuán completamente malvada y villana le permiten ser a Winifred Gillyflower. No tiene cualidades que la rediman, ni vestigio de amabilidad humana; es mala hasta la médula. Puede sonar un poco como Mary Whitehouse, sermoneando a los crédulos desde su púlpito sobre el “desmoronamiento moral y el Apocalipsis en ciernes”, pero al planear Sweetville, su “brillante ciudad en la colina” que salvará solo a los mejores especimenes humanos para su “Era Dorada”, Gillyflower es una proto-nazi a cargo de un programa completo de eugenesia. Es una inmensa transformación para Diana Rigg. Menciona ese nombre, y lo primero que piensas es en un ícono de los ’60; pero aquí, en sus propias palabras, es “una vieja horrenda”.

También disfruta del rapport que logra en pantalla con su hija, Rachel Stirling:

Lo mejor es tener a Rigg en pantalla con su hija, Rachel Stirling; nunca habían trabajado juntas antes y solo aceptaron el trabajo porque son amigas de Gatiss, que había trabajado con ambas, por separado, en el teatro londiense. En el episodio en sí, puede que Winifred muestre poco más que rencor por su hija Ada, pero hay química entre las actrices y, en un plus raro para dramas televisivos, un parecido familiar.

Ben Lawrence, del Telegraph, considera que la presencia de Rigg y Stirling básicamente hace al episodio, y también se juega a decir que es “el mejor episodio hasta ahora”:

[La historia] no habría sido nada sin la presencia de peso-pesado de Rigg, y ella acoge la locura general con gusto, convirtiendo a la señora Gillyflower en siniestra, sarcástica y un poco patética. Sin embargo, la actuación destacada vino de la hija de Rigg, Rachel Stirling, que interpretaba a la hija de la señora Gillyflower, Ada, cegada por su madre como un experimento, sus “ojos blancos como muérdago blanco”. Entre todos los encantos de la sobreactuación, Stirling ofreció humanidad y sensibilidad, ayudando al “monstruo” en el ático. Al final, el Doctor le dice a Ada que de un paso hacia la luz, dejando implícito que ella continuaría haciendo buenas obras para la comunidad. Fue una considerada resolución para un genial episodio, el mejor de esta temporada hasta ahora.

Wilkins, por su parte, intenta buscarle el lado negativo a la actuación de la villana estereotípica, pero en última instancia termina aplaudiéndola:

Diana Rigg —legendaria por su trabajo en Los Vengadores, Al Servicio Secreto de Su Majestad y, más importante, The Great Muppet Caper— trae malevolencia real al papel de la señora Gillyflower, pero el personaje permanece fundamentalmente como otro de los villanos sobreactuados de-un-episodio, propenso a los comentarios malos y desvaríos teatrales. La señora Gillyflower es un ejemplo particularmente efectivo para esta clase de villano, en parte porque Rigg nunca se aleja de lo loca que está realmente y se compromete completamente a los sermones estruendosos y en el hecho de que tiene una maldita babosa pegada al pecho. Pero, aún así, este no es un episodio para tomarse en serio. Es un episodio divertido, una comedia […].

El Doctor y Clara Smith.

vlcsnap-2013-05-09-05h25m30s115

Del Doctor y Clara poco se ha dicho, más que nada porque su presencia queda opacada por el resto del elenco de la semana. Brew comenta que:

[E]stá el asuntito de la muerte de Clara por discutir, aunque no progresamos nada en descubrir su misterio. Los fans más veteranos de Who pueden haber apreciado la referencia a Tegan que surge de [esa escena], cuando el Doctor recuerda intentar llevar a una australiana al aeropuerto de Heathrow.

Pero Alasdair Wilkins, de The A.V. Club difiere en lo que comentamos antes. Para él, en cambio, una vez que aparece el Doctor, la serie vuelve sin problemas a tenerlo como eje principal de la historia:

Una vez que el Doctor revive de su parálisis, toma el control completo de la situación y nunca mira atrás, de hecho, el episodio subraya este detalle cuando el Doctor sale de la cámara completamente vestido y energizado […]. Además, siempre que el Doctor y Clara parece, aunque sea brevemente, al borde de la derrota, sus amigos Madame Vastra, Jenny y Strax están ahí para salvarlos, lo que esencialmente hacen al Doctor más formidable de lo que usualmente es.

También agrega:

La única oportunidad perdida fue el manejo de la situación de Clara en el episodio. La preocupación de Jenny por la sanidad mental del Doctor cuando habla sobre salvar a Clara es un buen detalle, y hay un gran momento para el personaje de Vastra, cuando responde a la revelación del Doctor, no con duda, sino con la simple observación de que sabía que ambos tenían asuntos por resolver. Aún así, una de las razones por las que Vastra fue tan interesante en A Good Man Goes To War fue que era el único personaje que se atrevía a hablar con el Doctor como una igual, así que es una lástima que no logramos verlos teniendo una charla a solas sobre el curso de acción actual del Doctor. Aunque, claro, Doctor Who decidió hace mucho restringir su narrativa principal a solo unas pocas historias, lo que significa que los episodios autónomos solo pueden indicar a rasgos generales los elementos serializados del programa. Por eso, aunque sea un poco frustrante oír al Doctor contestar “No, no lo he hecho” cuando Jenny le señala que todavía no explicó lo de Clara, sigue siendo la respuesta apropiada en el contexto del episodio.

¿El resto de las críticas? Dicen poco más, y, en general, concentran su atención en el recurso que utilizaron el guionista y el director para la excelente secuencia del flashback del Doctor, que discutiremos más adelante.

Mr. Sweet y el Horror Carmesí.

vlcsnap-2013-05-09-05h26m41s65

Esta fue la parte más regular del episodio, según Simon Brew:

¿Lo menos exitoso? Bueno, luego del planteamiento del episodio, la revelación de Mr. Sweet no pareció tener demasiado impacto, la criatura viviendo bajo la ropa de Dame Diana terminó pareciendo más tierna que otra cosa. Esa podría haber sido la intención, aunque cuando Ada hace añicos a la criatura, las chances de Mr. Sweet de una segundo visita en Doctor Who se hacen un poco mínimas.

El guión de Mark Gatiss, y la dirección de Saul Metztein.

vlcsnap-2013-05-09-05h29m32s239

Esta es la parte donde los críticos se explayan, elogiando el trabajo de Gatiss y los recursos que pone el director, Saul Metztein, sobre la mesa. Según Simon Brew, de Den of Geek:

Por segunda vez en la temporada actual de Doctor Who, Mark Gatiss escribió un episodio que fusiona el tono y la estética de diferentes eras del programa. The Crimson Horror, que transcurre en 1893, mezcla elementos del terror, de historias de detectives de época, humor y ciencia ficción que —aparte de los efectos— da la sensación de que tranquilamente podría haberse emitido tanto en los 70 como en la actualidad. El episodio resultante es divertido.

Es interesante, es un episodio en donde ni Clara ni el Doctor salen mucho. Por un tiempo, son parte del misterio aquí, en vez de quienes intentan resolverlo activamente. […]

Según Mulkern:

Tal vez más este sea el episodio más Gatissiano de todos los que haya escrito. […] Este es un hombre inmerso en literatura victoriana, películas de terror, comedia negra… y aquí la ha conectado con Doctor Who, sumándole más que un poco de Los Vengadores.

La estructura narrativa también es inusual. Pasa un rato bastante largo hasta que aparece el Doctor, y es entonces cuando hay un montaje borroso y con saltos que nos pone al tanto de cómo el Señor del Tiempo y Clara llegaron a Sweetville. Es un recurso astuto y funciona tan bien como la historia dentro de la historia que tanto utilizaba Arthur Conan Doyle en los misterios de Sherlock Holmes.

Nick Setchfield, que le dio al episodio 4 de 5 estrellas en total al episodio, escribe para SFX:

[…] hay más en esta historia que meros paseos en la caja de disfraces de la ficción del siglo XIX. En tono, mezcla la comedia negra con algo completamente distinto, con algo más extraño, más nauseabundo: una sanguijuela gigante aferrada, con un bebé malvado, al esquelético pecho de una anciana; un sonido insondable en una fábrica vacía que está a mitad de camino entre un pulmón gigante y jadeante y un látigo; una pareja victoriana prisionera en un jarrón de cristal gigante; una chica con cicatrices y ojos lechosos acercando una cuchara de sopa a sus labios…

El director Saul Metztein la clava en esos momentos en que algo un poco más alarmante se asoma detrás de las cortinas de una divertida comedia. Y en otros momentos sus elecciones son tan astutas como lo demanda el guión: solo miren el flashback con la llegada del Doctor y Clara, que nos llevó a un pastiche cinematográfico de principios de siglo, con tonos sepia, una excelente banda de sonido y saltos fotoquímicos. Sí, es un recurso viejo para el universo televisivo, pero se siente radical en Doctor Who, una serie que raramente, si es que lo hicieron alguna vez, utiliza un elemento tan cómplice entre su audiencia y lo que se supone ocurre en pantalla.

Por otra parte, Dan Martin, de The Guardian, dice:

Puede que haya habido problemas en el molino, pero fueron muy divertidos. El segundo episodio de Mark Gatiss para esta temporada mezcló drama de época, farsa, Sherlock Holmes y el horror gótico. Algunas de las críticas tempranas se quejaban de que era inconsistente, pero este episodio fue tan demente y aterrador como siempre debería serlo el programa.

Pero The Crimson Horror jugó tanto con la forma como con el género; siempre es agradable ver un episodio que juega con la estética y con el ambiente.

Martin, así como Simon Brew y algún otro, mencionan que The Crimson Horror es el episodio 100 de la serie, desde su regreso en 2005 y que, justamente por eso, alguna gente podría esperar algo un poco más elaborado.

Más entrado el episodio, parecía que a muchos fans les preocupaba que no fuera nada más que uno de relleno. Y mientras que es difícil argumentar que The Crimson Horror terminará siendo instrumental en el momentum del arco principal de la serie (léase: este es totalmente un episodio de relleno), tendrías que ser un poco gruñón para no admitir que no fue al menos el más divertido, desvergonzado y estético episodio en un tiempo.

Wilkins trae a colación un detalle interesante:

Las historias como estas pueden ser un divertido soplo de aire fresco –especialmente cuando son tan inmensamente entretenidas como este episodio– siempre y cuando no sean tan livianas que se hagan insubstanciales. The Crimson Horror inteligentemente evita esto al utilizar una pila de elecciones estilísticas inusuales, la más obvia de ellas es el hecho de que el Doctor no aparece hasta los 15 minutos después de iniciado el episodio”.

Y, sobre esa secuencia, tan lograda, Wilkins opina con razón que:

The Crimson Horror reconoce que la audiencia ya conoce los pasos narrativos para una historia como esta, así que solo se molesta con la versión abreviada. Esto mantiene el nivel de energía algo, pero también plantea el momento en que un residente de Sweetville pide ayuda a una multitud pasiva, y el Doctor simplemente responde “Nosotros escucharemos”. El episodio no recalca mucho ese momento, pero es una ilustración rápida y hermosa de por qué el Doctor es diferente.

Además de celebrar el trabajo de caracterización del Doctor en esa breve escena, a Wilkins le impresionó el trabajo de Stirling y el tratamiento de su personaje, y el Doctor, en el guión:

Lo que realmente hace diferente a The Crimson Horror es el personaje de Ada Gillyflower. Interpretada por Rachel Stirling […], al principio Ada parecía una inválida victoriana arquetípica, una criatura dulce y delicada superada por el mundo que forja una relación con su “monstruo”, el Doctor carmesí. Pero cuando se culpa a sí misma por su sufrimiento, el Doctor se rehúsa a dejarla soltar lo que él llama estupidez retrógrada. “Retrógrada” es una elección de palabra muy reveladora, porque es un recordatorio de que el Doctor intenta respetar a otras culturas, pero solo hasta cierto punto, porque no le permite a Ada ser absorbida por las filosofías primitivas de su era nativa. Y luego, una vez que Ada descubre la verdad sobre su madre, explota con furia escandalosa pero completamente justificable. Ataca salvajemente a su madre, más tarde se rehúsa a perdonarla mientras muere, y pulveriza la antigua sanguijuela.

Angie y Artie en la escena final.

vlcsnap-2013-05-09-22h42m05s22

Es curioso que la mayoría de las críticas no hayan tocado este tema, y se entiende un poco por qué. Concluida la historia de Gatiss, la escena final parecía, en nuestros ojos al menos, pegada con chinchetas y a la fuerza sobre el episodio. Sobre esto, Brew comenta:

El final merece un comentario también. Clara ha regresado a la casa en donde la encontramos en The Bells of Saint John […]. Lo más notable, los dos niños que cuida han descubierto su secreto: su ‘novio’ es un viajero del tiempo. ¿A dónde llevará eso, nos preguntamos?

Bueno, lo sabemos si hemos visto los avances para esta semana. Wilkins, por su parte, comenta sobre el final en una de sus anotaciones posteriores en su crítica:

Esto es mayormente un planteamiento para los dos episodios siguientes, pero también funciona como un astuto comentario sobre la atracción de los niños hacia Doctor Who. Después de todo, intuyen instantáneamente que Clara es una viajera del tiempo y que el Doctor —su “novio”, como dicen ellos— es un alienígena, más que nada por la barbilla. Sería un salto de lógica imposible para un adulto, pero tiene todo el sentido del mundo para estos dos chicos.

Conclusiones.

vlcsnap-2013-05-09-05h24m05s255

El balance es mucho más positivo que lo que podríamos haber pensado. Wiklins dice que, contra todo pronóstico, Gatiss escribió dos de sus episodios favoritos para la temporada. Simon Brew, por su parte, concluye:

Esta es una historia buena, sólida. Claro, es la estructura de muchas aventuras de Who, investigar un escenario aparentemente idílico y encontrar algo mucho más siniestro detrás de las mantas. […] Pero eso no significa que no funciona. Aquí, Gatiss junta un montón de personajes entretenidos, y le da a la mayoría de ellos suficiente que hacer. Como un plus, tenemos a Matt Smith probando con un acento de Yorkshire.

Para Mulkern:

The Crimson Horror es enormemente entretenido, un misterio decente, una trama lógica, un poco de camp, pero tal vez lo más gratificante de todo sea el danse macabre. Mark Gatiss está bañado en películas de terror, y escribió una espléndida biografía del director James Whale. La imagen del Doctor encadenado en un sótano, paralizado y luego caminando toscamente es muy a lo Boris Karloff en Frankestein, mientras que los especimenes humanos de la señora Gillyflower en jarrones inmediatamente me recordaron las miniaturas del Dr. Pretorius, en La boda de Frankenstein.

El golpe de gracia es el momento en que la ciega Ada levanta su bastón y aplasta a la criatura asquerosa que es Mr. Sweet. Es gratuita, enfermiza, y, oh, tan gratificante. Dice, sí, vamos a hacerlo. ¡Toma!

Snow menciona algunos reparos, que ya había adelantado Brew cuando hablamos del bichito alienígena que es Mr. Sweet:

La amenaza nunca se sintió realmente acechante, ni tampoco la escala [del episodio] fue tan grandiosa o épica como sus predecesores más recientes, pero eso también significó que, para variar, solo hubo la suficiente historia como para que entrara en un único episodio (en contraposición al final de temporada con un cierre de cinco minutos con Demasiada Información al que nos han acostumbrado con estos episodios últimamente).

Wilkins, por su parte, cierra su crítica con este ominoso párrafo:

The Crimson Horror es una divertida aventura en la que llegan el Doctor con sus amigos, salvan el día, y avanzan hacia el siguiente caso. La prueba más oscura del Doctor sigue allí afuera, y llegará muy pronto, así que es mejor disfrutar historias como esta cuando aún tenemos la oportunidad.

Recuerden también que pueden pasar a compartir sus propias opiniones por nuestro foro.

Un pensamiento en ““The Crimson Horror”. ¿Qué dijo la prensa?”

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s